Cáritas parroquiales19/02/2021

«Han sido un gran apoyo para ir sobreviviendo y sobrellevando lo de la COVID»

Diana está desempleada y Giovany ha sido becado por Cáritas para participar en el taller prelaboral de Mambré.

Diana y Giovany decidieron cambiar de ciudad para ver si aquí, en València, tenían más suerte para encontrar trabajo y mejorar el futuro de sus dos niños de cuatro y cinco años.

Está costando encontrar ese trabajo. Diana está desempleada pero Giovany ha tenido mucha suerte. Le han becado en Cáritas para el taller prelaboral de Mambré.

El taller se divide, a su vez, en talleres de jardinería, reparación de bicicletas y de juguetes, restauración de muebles…: «Hay muchísimas cosas. Cada dos meses lo van cambiando de puesto. Así, después, tiene más posibilidades de encontrar trabajo», dice Diana.

Ella sigue buscando activamente. De lo que le vaya saliendo. Limpieza, dependienta, operaria de línea, cuidadora de niños… Su último trabajo fue en una fábrica, de operaria de línea, que es en lo que más experiencia tiene. Pero de lo que le salga. «Ahora, con la COVID, está muy difícil», nos cuenta.   

Diana conocía Cáritas desde que ella y sus hermanos eran pequeños. En la ciudad en la que vivía entonces la familia, a su madre la ayudaban bastante. En València la conocieron en la parroquia Patriarca San José. Y les han acogido de una manera… Sobre todo a encontrar trabajo. Ellos se apuntan a proyectos que van saliendo, a cursos también. 

«Por la situación en que llegamos, sin trabajo y solo con unos ahorros que teníamos y que se acabaron enseguida, han sido un gran apoyo para ir sobreviviendo y sobrellevando lo de la COVID», cuenta Diana.

La pandemia les asusta bastante por si se enferman y también porque les afecta en la búsqueda de empleo. Y tienen dos niños que alimentar.

Han presentado todas las solicitudes para prestaciones sociales pero están tardando mucho. El único apoyo que tienen es el de Cáritas. Bueno, los niños, que van a un colegio público, se están quedando al comedor y no pagan nada. Están peleando la beca comedor porque no la quieren dar al completo. Necesitan que sus hijos estén en el colegio para estar disponibles al mundo laboral.

«Estamos viviendo en un piso que fue alquilado de boca a boca. Nos está costando pagarlo porque casi no llegamos a fin de mes. La madre de Giovany ha estado viviendo con nosotros hasta hace unos días pero ella no podía aportar nada. No pagamos mucho alquiler. También tenemos con esto pequeños problemas porque el piso no está en muy buen estado: el agua la tiene el dueño “enganchada” porque tiene deudas con la compañía. No sabemos si tendremos que marcharnos o podremos llegar a un acuerdo con él. Es una situación bastante tensa. Estamos intentando solucionarlo porque encontrar otro alquiler sería muy caro. Esperamos que el señor nos entienda y podamos seguir», sigue relatando Diana.

Cáritas y la parroquia entera están pendientes de alguna otra vivienda y que se puedan cambiar…

El duro relato de Diana y el tono de su voz, confiado y animoso, mueven a ponerse de lado de ellos, a luchar por un mundo más humano, más justo.