Nuestro día a día17/02/2021

Ítaca

Como con nuestro modelo de Acción social, la colaboración con las empresas en Cáritas es un camino largo, que hay que andar sin prisas.

Kavafis nos dejó como legado la importancia del trayecto: «que el camino sea largo […] sin apresurarlo». Y entendimos con su poesía que el enriquecimiento está en el proceso, como en nuestro Modelo de Acción Social, donde el acompañamiento en clave de itinerario es, casi en sí mismo, propósito de nuestra misión. La experiencia y la sabiduría adquirida en el viaje, el conocimiento mutuo y el encuentro propiciado entre agentes, vale más que atracar rápido en destino. Y algo muy similar sucede en nuestro acercamiento al tejido empresarial. Pasar de ser extraños a entendernos exige ir de la mano por un sendero común, sin recovecos desconocidos y donde ambas partes podemos aportar desde el marco de nuestra cultura organizacional.

En los últimos diez meses hemos valorado más de 400 colaboraciones empresariales diferentes, entre ofrecimientos y solicitudes realizadas desde nuestra entidad. Porque toca evaluar idoneidad, valores que imprime la misma e impacto esperado, de igual forma en cada hogar se estudian decisiones importantes que pueden condicionar el futuro familiar. Así, 2020 ha sido un año pleno en cuanto a las sinergias cooperativas con el sector privado, por los apoyos concretados con más de un centenar de empresas distintas (donaciones económicas aparte). Pero lo más importante de todas ellas es el valor añadido que aportan en nuestra intervención con las personas más desfavorecidos, su inversión en impacto.

La industria agroalimentaria y toda la cadena de distribución se volcó desde el principio para que sus excedentes llegaran a las personas más empobrecidas a través de nuestra red y fue de agradecer en los meses más complicados de la emergencia sanitaria. Pero hay que destacar colaboraciones prestadas por algunas compañías, que más allá de lo puntual, se brindaron a cubrir con carácter de continuidad, los servicios de desayunos o meriendas en algunos de nuestros centros: Vicky Foods, Danone, Colevisa, La Piara, Aquaservice... Todas ellas proporcionando, más que el suministro material, la tranquilidad de una dotación suficiente para la atención a colectivos de mayor vulnerabilidad. Otras tantas (como Anecoop, Dacsa, Melones Bollo o SAV) también han contribuido con sus reiteradas donaciones en especie.

También las grandes como Consum, Dialprix o Mercadona estuvieron junto a las personas beneficiarias de nuestra entidad, acordando con Cáritas Valencia acciones comerciales destinadas a la dignificación del acceso a la alimentación.

Hay quienes se han sensibilizado ante las necesidades de puesta en marcha de actividades prelaborales que apoyan la adquisición de competencias técnicas y habilidades a aquellas personas con quienes trabajamos para su necesaria mejora de empleabilidad y nos han facilitado herramientas e insumos sin los cuales talleres de jardinería, horticultura o recuperación de juguetes no se hubieran sostenido. Gracias a Sociedad de Agricultores de la Vega, Celéstica, Saica Group y Heron City por posibilitar nuestro trabajo de capacitación profesional con quienes más sufren la falta de oportunidades. Y gracias también a las que pusieron su granito de arena por combatir la brecha digital que discrimina todavía más en el acceso equitativo al mundo de la educación o en el trabajo.

Otras empresas se volcaron donando EPIS y material sanitario; productos de higiene y salud o artículos textiles para garantizar las necesarias medidas de protección y seguridad para las personas con menos recursos económicos, en los meses de mayor dureza de la COVID-19. Gracias a todos los que pensasteis en Cáritas Valencia como destinatario de vuestra donación y a los que atendisteis a nuestra llamada solicitando mascarillas, mamparas de distanciamiento, gel hidroalcohólico, batas, guantes y demás. En momentos de incesante demanda, empatizar con las carencias de quienes más sufren y distraer hacia ellos parte de la producción, pone a la marca en el espacio del reconocimiento social (SPB, Steel Trade Iberia, CIM, Hinojosa, Flome…).

Llegó la Navidad de la era COVID y se mantuvieron tradicionales campañas solidarias de recogidas de juguetes nuevos en empresas. Lo más emocionante de todas ellas fue la participación de los trabajadores y trabajadoras —muchos procedentes de plantillas que durante meses habían acusado los ERTE o reducción de su actividad— y que llegaban a nuestra sede con sus regalos, firmemente convencidos de que «mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo». Gracias a El Corte Inglés, Dempanadas, Mapfre, Toy Planet, Xpo Logistics y Hogueit.

Además, RNB nos entregó packs de cosmética y belleza que regalamos a más de 400 personas participantes de nuestros programas, haciendo extensibles a los padres y madres, las sonrisas de los menores acompañados desde nuestros proyectos. Y a Bonaire-URW por cedernos una bodega de almacenamiento que mejorará, sin duda, nuestra gestión logística permitiéndonos llegar más y mejor.

Ante el reciente temporal de frío y la necesidad de abrigo vuelven a repetir con sus colaboraciones los grandes almacenes, CaixaBank o la multinacional verde del bricolaje y la construcción, entregando ropa interior, aparatos de calefacción y estufas de exterior para acondicionar nuestros centros., incluso cuando encontrar stock de estos productos era casi misión imposible. Y llegaron los belenes de ECI que ambientarán nuestra sede en el 60ª aniversario de nuestra entidad. Y la representación de la Sagrada Familia nos permitirá recordar la necesidad de acogida que tienen todas las personas en su fragilidad.

Balances de enero, revisión de estrategias, definición de prioridades. Y aunque se vislumbraba cómo «el día después de» la pandemia, sirviendo de punto de partida para un nuevo año ordinario, con planificación coordinada de acciones y calendarización de actividades, parece que este tampoco va a ser un ejercicio del todo normal para Cáritas Valencia en el desarrollo de nuestra acción social. Deberemos esforzarnos por seguir estando cerca, y estarlo siempre, de quienes más están sufriendo las consecuencias de esta contingencia sanitaria, económica y social, y tratando de sumar alianzas que incrementen los recursos disponibles para abordar las diferentes necesidades de las personas en situación o riesgo de exclusión social. En la búsqueda de #EmpresasConCorazón, seguiremos evitando las autopistas de colaboración y optando por colaboraciones transformadoras aunque toque caminar con tiento y de la mano, por calzadas de adoquines.