Cáritas parroquiales24/07/2020

Laila Moktatif: «Me gusta pensar en mis cosas de ahora, del presente»

Desde su mirada de adolescente, Laia nos cuenta cómo ha vivido el confinamiento y cómo afronta su futuro.

En los meses que hemos pasado de confinamiento y aún después, cuando no ha podido compartir horas de instituto y recreo con los compañeros de clase, Laila ha formado, junto a Haba e Imán, sus hermanas pequeñas, un trío invencible. Nada se les ha resistido para salir victoriosas de esta dura prueba. Deberes, manualidades, juegos y habitaciones ordenadas lo han armonizado de manera que no les ha supuesto ningún esfuerzo.

Laila, de dieciséis años, llegó con sus padres a España cuando solo tenía dos. Sus hermanas ya nacieron aquí y el pequeño pueblo en el que crecen es toda su vida.

Al poco de llegar, cuando empezamos a echarles una mano en Cáritas, su padre nos decía que su gran sueño era tener pagada la hipoteca y ver a sus hijas en la universidad. Eran los tiempos de la anterior crisis y las cosas se les habían puesto muy difíciles. En Cáritas parroquial quisimos apoyar su proyecto de vida porque, aun con un contrato indefinido, las férreas condiciones del trabajo no les permitían salir adelante.

Han pasado unos cuantos años y la familia, discreta y entrañable, forma parte estable de la convivencia del pueblo. Las niñas, con un rendimiento escolar envidiable, crecen tranquilas, confiadas e integradas en todo lo que su propia edad les va deparando.         

Hoy, Laila ya está cerca de la universidad y tiene su propio sueño, sus propios sueños.

Laila, te recuerdo de pequeña en el parque, jugando con tus hermanas y un gato negro, a los pies de tu madre y te hemos visto acompañarla a la compra, a Cáritas o a los talleres que realiza para servirle de intérprete. ¿Has sido siempre una niña muy responsable?

Sí, la responsabilidad creo que la he tenido de siempre pero mis padres también nos han ayudado, a mis hermanas y a mí, a tenerla más arraigada.

Ese sueño que tenían tus padres de veros en la universidad, ¿coincide con tus sueños ahora que estás cerca de elegir un futuro?   

Claro, quiero ir a la universidad pero no estoy muy segura de lo que voy a hacer. Lo que creo que más me gusta es ser maestra.

¿Ha sido difícil para vosotras estar tantos días sin poder salir de casa, sin ver a las amigas?

No, ha sido normal. Hemos hecho cosas juntas como manualidades que nos gustan mucho y otras veces estábamos cada una en su habitación haciendo los deberes con el ordenador. Todos los días mi hermana Haba y yo ayudamos a mi madre en las tareas de casa. Imán, a veces, para que aprenda porque solo tiene ocho años. Con mis amigas también hablaba con el móvil. Nosotras no estamos acostumbradas a salir mucho. Podemos salir cuando queramos pero no hasta muy tarde. Tampoco vamos de fiesta y esas cosas.

¿Eso te hace sentirte diferente de las chicas de tu edad?

A mí no, porque salgo con las amigas a dar una vuelta, nos contamos secretos y esas cosas. Siempre quedamos por la tarde, nos compramos algo para merendar y si somos muchas chicas, vamos al parque o al polideportivo y hablamos de todo. Si somos tres o cuatro, a veces vamos a alguna casa.

¿En tu grupo de amigas, hay chicas de otras nacionalidades

No. Son todas de aquí. La única que es de fuera, marroquí, soy yo.

A tu madre le has servido de intérprete en cada lugar al que ha tenido que ir. ¿Te ha supuesto una obligación?

No. A mi madre le cuesta mucho aprender el idioma y como siempre he ido con ella, lo hago a gusto. Ahora aprende más. Va a clase de castellano porque ya se lo ha tomado en serio.

¿Cómo te ves a ti misma en un futuro?

No lo pienso mucho. Lo que vaya a pasar, pues que sea. «Me gusta pensar en mis cosas de ahora, del presente».

Desde tu punto de vista de adolescente, ¿cómo has vivido esta enfermedad? ¿Has sentido o sientes miedo?

Sí que tenía un poco de miedo de contagiarme. Lo que veía en la televisión y lo que nos avisaban mis padres cuando empezamos a salir de casa. Sí que me preocupa lo que va a pasar porque siempre en casa no puede ser. Queremos estar con las amigas y pasarlo bien.   

¿Qué sueños tienes, Laila?

De viajar a muchos sitios. Me gustaría conocer sobre todo Francia, ir a París. Me gustaría conocer los lugares de Marruecos que no conozco y otros países también.

Los padres de Laila han querido dar a las niñas la doble nacionalidad porque no quieren olvidar sus raíces. Y los sueños de Laila son universales: enseñar, en un futuro, a niños y niñas; conocer todos los países del mundo; visitar, siempre que pueda, los lugares de sus mayores y vivir el presente rodeada de los suyos.