Acción social

Un cambio en la entrega de alimentos: tarjetas solidarias

Para que las familias puedan elegir y comprar los alimentos que necesitan.

Una visión rápida

  • Quién lo hace: Cáritas Interparroquial de Cullera, en la diócesis de Valencia.
  • En qué consiste: hemos sustituido la entrega de bolsas de comida por tarjetas con las que las familias pueden comprar alimentos de la cesta básica.
  • Dónde se lleva a cabo: en las cuatro parroquias del municipio de Cullera.

Las personas que viven en una situación de vulnerabilidad nos merecen todo el respeto y este es el motor que nos impulsa a repensar nuestras acciones para dar importancia, no solo a lo que hacemos, sino a cómo lo hacemos.

El proyecto en detalle

Desde 1970 a 2004 las Cáritas parroquiales entregaban bolsas de alimentos en los servicios de acogida de la parroquia. En 2004 se dio un paso más y se creó el economato interparroquial, en el cual las personas podían ir a comprar productos no perecederos a mitad de precio del mercado. En 2018 se cierra el economato para dar paso al nuevo proyecto de tarjetas solidarias.

  • Se trata de tarjetas prepago nominales que se entregan a las familias que se valore desde acogida;
  • la cantidad asignada dependerá de la necesidad de la familia y de la cantidad de miembros de la unidad familiar y se establecerá previamente por la Cáritas parroquial;
  • la familia firma un documento en el que se compromete a hacer un uso responsable de ella, a presentar los tickets de compra en la acogida cuando se le soliciten y a participar en las diversas actividades que se le propongan desde la acogida (cursos, talleres…).

El siguiente vídeo está protagonizado por María y Mary, voluntarias de Cáritas Interparroquial de Cullera y una de sus personas participantes. En él explican cómo han iniciado la transformación de sus programas de ayuda de emergencia para adaptarlos a las necesidades reales de las personas acompañadas, estimular su autonomía y respetar su dignidad.

Fortalezas

  • protege el anonimato;
  • dignifica la entrega de las ayudas en alimentación;
  • facilita procesos de normalización, fortalece capacidades de las personas y la corresponsabilidad;
  • posibilidad de acceder a productos perecederos (carne, pescado, verdura…);
  • permite a las personas voluntarias realizar otras tareas, dándole más valor al acompañamiento de las familias;
  • seguir ofreciendo un cauce para canalizar la solidaridad de la comunidad, realizando aportaciones económicas para las tarjetas (campañas).
 

Logros

  • hay activas 49 tarjetas;
  • con los voluntarios del economato se han reforzado las acogidas, así como el resto de proyectos interparroquiales;
  • los sacerdotes acuerdan aportar el 50 por ciento de la colecta del segundo domingo de mes para las tarjetas;
  • se hace un mayor acompañamiento a las personas;
  • se ha aprovechado para revisar y dar la respuesta más adecuada;
  • la experiencia se ha replicado en otras poblaciones de la diócesis (Dénia, Moncada, Gandia, Cocentaina, La Canyada, Benissa, …);
  • seguir pensando, seguir construyendo, mirar hacia el futuro.
 
«Es la hora de una nueva «imaginación de la caridad», que promueva no tanto y no sólo la eficacia de las ayudas prestadas, sino la capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre, para que el gesto de ayuda sea sentido no como limosna humillante, sino como un compartir fraterno» (Juan Pablo II, Carta Apostólica «Novo Millennio Ineunte», 50).