Camins de Mare
Una exposición fotográfica colectiva ha retratado a mujeres migrantes en la ciudad de Alcoi.
Menchu Bernabeu, trabajadora social de Cáritas parroquial Santa María d’Alcoi, nos da las primeras pinceladas sobre la muestra fotográfica colectiva presentada por alumnos y alumnas de 2º curso del Ciclo Superior de Fotografía de la Escola d’Art Superior de Disseny d’Alcoi, en marzo y abril pasados, en la que Cáritas parroquial ha colaborado, dándole el latido vital imprescindible que se pretendía, desde el proyecto Dona-Mare centrado en el apoyo a familias en riesgo de exclusión, en el desarrollo social de las mujeres y la atención a los hijos e hijas menores de edad.
«Con las mujeres migrantes, objetivo de la exposición, —explica Menchu— trabajamos los pasos previos a su inserción en el mundo laboral. Están necesitadas de aprender y poner en valor sus propias competencias personales, conocer la situación comunitaria de su entorno, la ciudad, sus recursos y su gente y eso lo abordamos con dedicación, actividades y talleres».
Son mujeres que necesitan muy poco, solo un «buenos días», un saludo amable, para engancharse a la vida cotidiana del barrio que comparten, sentirse seguras y con nuevas oportunidades para emprender una vida sencilla pero digna y con los derechos que todo ser humano se merece.
«Desde la EASD, —sigue Menchu—, nos presentaron la propuesta de realizar una peculiar exposición fotográfica centrada en las familias migrantes del municipio, llevada a cabo por tres alumnos y tres alumnas de 2º curso del Ciclo Superior de Fotografía, que acompañarían durante dos meses a las mujeres que quisieron participar, en su día a día, creando un vínculo, un proceso que ayudara a captar y mostrar la imagen cercana y humana de unas familias que son nuestros vecinos y no llegamos a conocer. Los alumnos y alumnas se sintieron muy a gusto, se encontraron con personas hospitalarias, comieron en sus casa, aprendieron sus guisos, las acompañaron a la compra, al cole o al futbol de los niños. Todo el trabajo, fotos con breve texto y documental están tratados con una gran delicadeza, despertando en los estudiantes un interés y una comprensión nuevos para ellos».
José Luis García Llorens, profesor y coordinador de la muestra, nos habla de un proyecto que surgió hace unos años en la Escola d’Art Superior de Disseny con vocación de mostrar realidades de actualidad que nos atañen e interpelan a quienes formamos parte de la sociedad.
Expone García que «cada curso, los alumnos de 2º del Ciclo Superior de Fotografía trabajan un tema de carácter social y este año nos pareció muy relevante dar visibilidad a la migración, tanto por su importancia en sí como por la deriva que, en los ámbitos nacional e internacional, está tomando en torno a las personas que se ven en la necesidad de migrar. A veces nos encontramos en una sociedad cada vez más xenófoba, racista, menos empática».
Desde el centro educativo se pusieron en contacto con diversas instituciones y mediante la directora de l’Escola también con Cáritas, con Menchu, responsable del proyecto Dona-Mare. El proyecto les pareció bonito, interesante y muy claro y decidieron centrarse solo en él. Daría también visibilidad a unos niños y niñas que, dentro del fenómeno de la migración, son quienes más desfavorecidos están. «Lo planteamos con la idea de mostrar la naturalidad, la cotidianeidad, la normalidad de las personas que migran y que, en definitiva, son como las de cualquiera de nosotros, que van a comprar, que están con los niños, que estudian, que tienen sueños, aspiraciones, compartiendo y conviviendo en el mismo espacio y que deben tener nuestros mismos derechos».
Desde el principio hubo mucha apertura. A las mujeres les pareció muy bien poder participar en la exposición porque veían una perspectiva social muy positiva. Eran conscientes de que «no íbamos a cambiar nada especialmente pero sería como un granito de arena más y sí que despertó el interés de la población porque acudió mucha gente a verla», añade.
Por último, dos de los alumnos participantes en la iniciativa, Alba Villena y Tim Gudynas, nos relatan su experiencia.
Alba nos dice que: «desde el primer momento le pareció muy interesante el proyecto y que cuando se pusieron en contacto con las mujeres y las empezaron a conocer se creó, entre todos, un buen sentimiento y a partir de ahí se fue formando un vínculo que mola. Que alguien, —relata Alba—, te haga fotos, te explique, esté contigo, hace que te abras, que cuentes cosas que te han pasado. Yo también le contaba cosas mías a Natalia, la chica que acompañaba. Esto no se me olvidará».
Tim también cuenta que le ha resultado muy impactante la experiencia de acompañar a Bigue, de Senegal, con tres hijos varones, que llegó hace poco a España y no hablaba muy fluido el español pero podían tener una conversación. «Somos de culturas muy diferentes. Ella es musulmana, con unos valores muy bien definidos, muy respetuosa, muy buena gente y educa muy bien a sus niños. Me chocó mucho y aprendí mucho a su lado», reflexiona Tim.



