Releyendo Crónica de la Solidaridad23/11/2022

Caridad política

En el acompañamiento que hace Cáritas se constata cada día la realidad de personas que no tienen lo mínimo para vivir, para pagar una vivienda, o para comer adecuadamente.

En su Mensaje de la recién celebrada VI Jornada Mundial de los Pobres, el papa Francisco nos decía que «frente a los pobres no se hace retórica, sino que se ponen manos a la obra y se practica la fe involucrándose directamente».

Ese ponerse manos a la obra es al que hace referencia Ana Abril, coordinadora de Incidencia Política y Análisis Jurídico de Cáritas Española, en su artículo ¡No hay derecho!, publicado en Crónica de la solidaridad 65, que invitamos a releer.

 

Portada Crónica de la Solidaridad 65.

En el acompañamiento que hace Cáritas se constata cada día la realidad de personas que no tienen lo mínimo para vivir, para pagar una vivienda, o para comer adecuadamente, personas que no tienen trabajos dignos, o personas que no pueden regularizar su situación.

Ante ello apunta Ana Abril, «nos brota de dentro la tristeza, la impotencia y la indignación que nos hace exclamar ¡no hay derecho!». Pero continúa diciendo la autora que «ese ¡no hay derecho! se transforma en una acción propositiva por los derechos de todas las personas, en caridad política», a la que considera la más amplia caridad.

El Papa decía en su Mensaje que «nadie puede sentirse exceptuado de la preocupación por los pobres y por la justicia social», por ello, al releer el artículo cabría preguntarse ¿también en mí ese ¡no hay derecho! se transforma en acción?