Fin de curso en La Font d’en Carròs
A lo largo del curso, esta misma Cáritas parroquial ha realizado diferentes actividades, como las que se cuentan en esta noticia.
El pasado 29 de junio celebramos con alegría el fin de curso de las clases de castellano de Càritas parroquial La Font d’en Carròs. Fue una jornada muy especial en la que participaron personas voluntarias, participantes y sus familias, compartiendo un ambiente de convivencia, aprendizaje y celebración.
Durante el encuentro, tuvimos la oportunidad de disfrutar de un compartir gastronómico en el que estuvieron representadas diferentes nacionalidades.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la entrega de los Diplomas de Participación del Curso de Castellano 2025-2026, un reconocimiento al esfuerzo, la constancia y el compromiso del alumnado que formó parte de esta experiencia de aprendizaje e integración.
La tarde estuvo llena de música, baile, comida y momentos de alegría compartida. Fue una ocasión para agradecer el esfuerzo de las personas participantes, el compromiso del voluntariado y el valor de seguir construyendo comunidad a través del aprendizaje.
Sin duda, fue un cierre de curso muy emotivo, en el que disfrutamos mucho y reforzamos los lazos de amistad y convivencia.

Risas, creatividad y convivencia
Además, a lo largo del curso, en esta misma Cáritas parroquial hemos realizado diferentes actividades, como una jornada llena de creatividad, aprendizaje y alegría gracias a un taller de manualidades, en el que las personas participantes elaboraron llaveros de tela de forma artesanal, seguido de una sesión de risoterapia que llenó el encuentro de sonrisas, bienestar y momentos de convivencia.
Durante el taller de manualidades, las participantes aprendieron a elaborar llaveros de tela, poniendo en práctica su creatividad, desarrollando habilidades manuales y disfrutando de un espacio de colaboración y compañerismo. Cada creación fue el reflejo de la dedicación, el entusiasmo y la ilusión con la que se vivió la actividad.
La jornada continuó con una sesión de risoterapia que nos permitió compartir momentos de diversión, liberar tensiones y recordar el poder de la risa como herramienta para fortalecer el bienestar emocional, fomentar la convivencia y crear vínculos entre las personas.
El taller de risoterapia, titulado «La risa nos une», transmitió un mensaje muy especial: aunque procedamos de diferentes países, culturas e idiomas, la risa es un lenguaje universal que no necesita traducción.
Fue una experiencia muy enriquecedora que dejó sonrisas, nuevos aprendizajes y la satisfacción de compartir un espacio donde cada persona pudo expresarse, descubrir nuevas capacidades y seguir fortaleciendo los lazos que nos unen como comunidad.




